Los promotores
Cayetano del Toro, Segismundo Moret, Claudio López Bru y Amadeo Rodríguez sostuvieron el proyecto con influencia política, capital naviero y trabajo local.
«Cádiz, ciudad que vive del mar, convoca al mar entero a visitarla.»
15 de agosto — 15 de noviembreLa crisis de los años ochenta del siglo XIX golpeó a la Bahía con dureza. La respuesta no llegó de un ministerio sino de la propia sociedad civil gaditana: comerciantes, armadores, médicos y políticos locales decidieron demostrar, con una exposición abierta al mundo, que Cádiz seguía siendo un lugar donde se podía construir y reparar barcos de guerra.
Se ganaron cuarenta mil metros cuadrados al mar. Se levantaron siete pabellones radiales de aire neomudéjar, con los extremos rematados en forma de proa, un salón de cien metros y dos naves de maquinaria. Y por la noche, la exposición se encendía con luz eléctrica.

Cayetano del Toro, Segismundo Moret, Claudio López Bru y Amadeo Rodríguez sostuvieron el proyecto con influencia política, capital naviero y trabajo local.
Frente al recinto fondearon treinta y tres buques de guerra de seis países, con más de diez mil marinos en tierra durante los tres meses del certamen.
Una empresa instaladora londinense iluminó el recinto por la noche. La exposición se convirtió en un espectáculo urbano además de industrial.
Los terrenos ganados al mar y las infraestructuras levantadas quedaron disponibles para la industria naval que llegaría pocos años después.
La misma bahía, la misma industria y la misma intención: enseñar al mundo lo que aquí se sabe hacer.
Volver a CIME 2027García Díaz, M. (2015), La Exposición Marítima Nacional de Cádiz de 1887, Revista Hispanoamericana, n.º 5 · Diputación Provincial de Cádiz (1887), Reglamento General de la Exposición Marítima Nacional · Joly, D. (2012), 125 años de la exposición marítima, Diario de Cádiz.